Qué cambia el precioPor qué dos sofás parecidos no cuestan lo mismo
El tamaño. Se cobra por plazas, por pieza o, en alfombras, por metro cuadrado. Un sofá rinconero con chaise longue tiene casi el doble de tela que uno de dos plazas.
El tejido. La piel, el terciopelo, la seda o las fibras naturales piden productos y métodos distintos, y más tiempo. Una alfombra de lana lavada a mano no cuesta lo mismo que una sintética.
Lo sucio que esté. Un sofá con años sin limpiar, manchas de orina o mucho pelo de mascota lleva más trabajo. Las manchas concretas pueden ir aparte.
Cuántas cosas y dónde. Muchas empresas tienen un servicio mínimo, así que juntar el sofá, la alfombra y los colchones en una visita puede repartir mejor el precio. Fuera de su zona habitual pueden cobrar el desplazamiento.